DIGIERE EL TIEMPO

Yo soy yo y mi circunstancia, decía Ortega y Gasset, y hace falta ¡poder digerirla! El funcionamiento equilibrado y coordinado del medio interno de nuestro organismo nos permite ser capaces de detectar, adaptarnos o, si es necesario, hacer frente a los factores externos.
Para lograr esta eficiencia, el aparato digestivo, y en particular el tracto intestinal, juega un papel protagonista. Aunque no lo parezca, es mucho más que un tubo y forma parte del medio externo del organismo y está en íntima relación con el interno. Obtenemos gran parte de nuestro “carburante” a través de él, pero además es en el tracto intestinal donde se encuentra el 95% de la serotonina corporal (90% en las células enterocromafines y cerca de un 10% en las neuronas entéricas); mientras que en el cerebro sólo se encuentra el 5% restante.
serotonina
Moléculo de la serotonina
La serotonina es un importante neurotransmisor del cerebro y ha sido relevante en el conocimiento de la depresión, migraña y otras alteraciones neurosiquiátricas. Por otro lado, las crisis de migraña están frecuentemente desencadenadas factores meteorológicos, siendo el viento uno de los más relevantes. Parece ser que es la variación en la velocidad del viento la que estaría vinculada a la aparición de la migraña, la crisis se originaría por la ionización positiva del aire, resultado de la alta velocidad del viento, que incrementaría la concentración de la serotonina plasmática.
intestino tubo digestivo

Un milagro técnico – la cavidad abdominal alberga  
8,5 metros deintestinos. (Fritz Kahn, 1926)

Y no es de extrañar. Un aparato digestivo incapaz de funcionar correctamente en “condiciones normales” se irrita, ulcera, tiene reflujo, aumenta y disminuye su actividad intentando digerir lo que pasa a través de él cada pocas horas. Busca con más o menos éxito aguantar el equilibrio para no caerse. En estas circunstancias, incluso el más ligero soplo es suficiente para desmoronar su precario balance.
Tenemos claro que debemos llenar el depósito del coche con el carburante adecuado, en la cantidad y en el momento necesarios. ¡Hagamos algo parecido con nosotros mismos!
Empecemos por repostar adecuadamente, para eso el lino es una excelente elección.
Entre las propiedades de las semillas, la harina o el aceite de lino se describe un efecto laxante y emoliente del tubo digestivo y eso ya es un buen comienzo, puesto que ya sabemos que cuanto mejor es su estado mayor será la calidad de lo que penetre en el medio interno y se obtendrá el material imprescindible para la construcción de las células necesarias para la defensa (linfocitos) y la regulación del resto de funciones (neurotransmisores). 
lino omega-3
Habiendo dicho esto, se entiende que el lino también presente un efecto tonificante del sistema nervioso y antidepresivo; antioxidante y equilibrador de la dieta ya que es el producto vegetal más rico en omega-3, pues el 63% de sus ácidos grasos está formado por ácido alfa-linoléico de tipo omega-3.
Bon appetit!
Referencias:
http://www.facmed.unam.mx/deptos/anatomia/computo/colonii/sero.html
Santos-Lasaosa et al. Meteorología y migraña. Rev Neurol 2012;55:511-2.

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