convulsiones bebés

Convulsiones con fiebre – convulsiones febriles en bebés y niños, ¿qué hacer?

La neuropediatra, María Gómez, nos habla hoy de convulsiones. Concretamente convulsiones febriles en bebés y niños.

¿Qué es una convulsión febril?

Una convulsión es una contracción o movimiento involuntario del cuerpo. Una convulsión febril, sería una convulsión cuando un niño tiene fiebre (temperatura >38). Afecta a entre 2% y 5% de la población infantil. Se puede presentar entre los 6 meses y los 6 años de edad. En niños, los primeros episodios se han observado mayoritariamente entre los 15 y 18 meses de edad. Entre los varones su presentación es algo superior al de las mujeres. De unas 3 veces en niños, por cada 2 en niñas.

Las convulsiones que son debidas a una descarga eléctrica excesiva en las células del cerebro (neuronas), se denominan crisis epiléptica

Se considera una convulsión febril a una crisis epiléptica, en pacientes con epilsepsia no previamente no diagnosticada, que coincide con fiebre (temperatura mayor que 38, >38), en la cual no se puede identificar una infección que afecte al sistema nervioso central (meningitis, encefalitis, …) Frecuentemente ocurre en las primeras 24 horas o primeros 2 días desde el inicio de la fiebre.

Las convulsiones febriles se pueden dividir en típicas y atípicas, dependiendo de tipo de crisis, duración, recurrencia(repeticiones) y recuperación(vuelta a la normalidad). El 80% suelen ser convulsiones febriles típicas.

TÍPICAS ATÍPICAS
CARACTERÍSTICAS Pérdida de conciencia con rigidez de todo el cuerpo seguida de sacudidas rítmicas de todas las extremidades. La boca suele estar morada y cerrada con fuerza y la mirada perdida. Al final de la crisis el niño suele suele quedarse adormilado. Parciales: afectación de una única parte del cuerpo con o sin pérdida del conocimiento.
DURACIÓN Menos de 15 minutos. Más de 15 minutos.
RECURRENCIA No se repiten en las primeras 24 horas. Se repiten en las primeras 24 horas.
RECUPERACIÓN Rápida y completa. Prolongada.

Si mi hijo ha tenido convulsiones febriles,¿es epiléptico?

No. La probabilidad de que un niño con convulsiones febriles desarrolle epilepsia posterior es sólo un poco mayor (2%), al de la población general (1%).

Los factores de riesgo para ser epiléptico en la edad adulta después de tener convulsiones febriles son:

  • Historia familiar de epilepsia en padres o hermanos.
  • Retraso psicomotor o existencia de alteraciones presentes.
  • Malformaciones/alteraciones cerebrales.
  • Convulsiones febriles atípicas.

¿Causan daño cerebral?

No, son benignas y no causan daños cerebrales.

¿Pueden repetirse las convulsiones febriles?

Sí. Tras el primer episodio la probabilidad de repetirse es de 25-35%. Y si se repite una vez, de hasta un 50% de que vuelva a repetirse.

Factores que aumentan la posibilidad de repetición/recurrencia:

  • Menores de 18 meses.
  • Antecedentes familiares de epilepsia en primer grado.
  • Antecedentes familiares de convulsiones febriles en primer grado.
  • Si la temperatura con la que convulsionó no fue muy alta.
  • Convulsiones febriles de repetición.
  • Cuando la primera convulsión febril es atípica.

¿Por qué ocurren?

Se piensa que el factor clave es la fiebre, que puede estar favoreciendo otros factores para el desencadenamiento de las convulsiones en individuos susceptibles o predispuestos genéticamente.

Los factores a vigilar son:

  • Los factores ambientales. Los más frecuentes son gérmenes, que provocan infecciones habituales en la infancia (otitis, gastroenteritis, faringoamigdalitis…). El virus herpes de tipo 6 se relaciona con las mayores tasas de convulsiones febriles.
  • Ascenso brusco de la fiebre. Hasta el 75% de las convulsiones febriles ocurren con temperatura mayor de 39 (fiebre: temperatura>38) y es en la primera hora cuando ocurren hasta el 20% de las convulsiones febriles.

¿Qué hacer ante una convulsión febril?

Mantener la calma. No introducir nada en la boca del niño. Colocar al niño de lado, en un sitio seguro para que no pueda hacerse daño.

Decúbito lateral: posición segura para un bebé/niño/a con convulsiones febriles.
Decúbito lateral: posición segura para un bebé/niño/a con convulsiones febriles.

Si el niño tiene efectivamente fiebre, se podrá administrarle un supositorio de paracetamol vía rectal, salvo que su pediatra le haya prohibido la toma de paracetamol o el niño ya haya tomado un fármaco para la fiebre, en cuyo caso habrá que esperar 3 horas desde esa toma.

Intentar medir el tiempo que dura la convulsión.

Si la convulsión no finaliza o se prolonga, avisar al 112 para que vengan al domicilio, hagan una valoración, estabilicen al niño y le lleven al hospital.

Si la convulsión finaliza, acudir al hospital más cercano, para una valoración médica.

Si mi hijo/a ha tenido una convulsión febril, ¿hay que hacerle pruebas?

No. En la mayoría de las ocasiones no se precisa ningún estudio especial.

Si la convulsión ha sido típica, por tanto no ha sido prolongada, se ha recuperado rápido y ha vuelto completamente a su estado habitual, sin quedarle ninguna secuela neurológica, por norma general, no sería necesario realizar ninguna prueba.

Tras una convulsión febril, ¿hay que ingresar a mi hijo/a ?

No. Normalmente después de una convulsión febril típica, los niños permanecen en observación unas horas, para ver que todo vuelve a la normalidad y ver que no vuelve a convulsionar en un escaso periodo de tiempo. Si durante este periodo recupera su estado habitual y no presentan síntomas de alarma, se podrá dar de alta a domicilio siendo controlado por su pediatra los próximos días.

¿En qué casos habría que volver a urgencias?

Debe volver a urgencias si su hijo ha tenido previamente una convulsión febril en los siguientes casos:

  • Si se repite la convulsión.
  • Si su hijo/a se queja de dolor intenso de cabeza y vomita.
  • Si su hijo/a presenta lesiones cutáneas, puntos rojos, que no se borran al presionarlos (petequias) y que pueden sugerir la presencia de una infección grave.
  • Si su hijo/a está adormilado/a, decaído o, por el contrario, muy irritable.

¿Debería mi hijo/a ser valorado por un neuropediatra tras una convulsión febril?

La valoración por parte de un especialista o neuropediatra tras una convulsión febril, seria necesaria en los casos siguientes:

  • Si el niño/a es menor de 3 meses o mayor de 6 años.
  • Convulsiones prolongadas
  • Déficit neurológico
  • Convulsiones febriles con gran recurrencia, que se repiten a menudo.
  • Si el niño/a es menor de 3 meses o mayor de 6 años.
  • Patología neurológica previa
  • Crisis parciales
  • Niño/a con antecedentes familiares de primer/segundo grado de epilepsia
  • Crisis febriles que asocian crisis epilépticas sin fiebre o crisis epilépticas durante el baño.

Fármacos en casa para detener las convulsiones febriles

Los fármacos disponibles para este uso ambulatorio, en casa, colegio, guardería,… es el diazepam rectal y el midazolam solución oromucosa, que SIEMPRE deben ser recetados y suministrados por personal médico, que además le explicará como aplicar el fármaco y en qué situaciones. Los familiares instruidos, podrán a su vez instruir a las personas que tengan contacto con el niño en la vida diaria (profesores, cuidadores, monitores,…).

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